Cómo Restaurar un Suelo Hidráulico de Nolla

La restauración de un suelo de mosaico Nolla requiere un tratamiento cuidadoso. El proceso consiste en limpiar en profundidad para eliminar suciedad y ceras antiguas, reparar o sustituir las piezas dañadas, nivelar con mortero, pulir suavemente y aplicar un sellador o barniz protector.

1

Limpieza a fondo

Antes de hacer nada, retira polvo y suciedad. No uses lejía, amoníaco ni productos ácidos fuertes directamente, ya que dañarían el material.

  • Utiliza un limpiador específico (como Sanigel) o un jabón neutro con agua tibia.
  • Frota con un cepillo suave o estropajo para eliminar manchas superficiales.
2

Extracción y reparación

El mosaico Nolla está formado por miles de pequeñas piezas (teselas).

  • Si hay piezas sueltas, utiliza un cincel fino y martillo de goma para retirarlas.
  • Limpia bien el hueco, retirando restos de mortero viejo, y humedece ligeramente la base.
3

Nivelación y colocación

  • Prepara un mortero o planché a la altura exacta para que las nuevas piezas queden niveladas.
  • Coloca las teselas nuevas encajándolas en su lugar, respetando el dibujo original.
4

Pulido y abrillantado

A diferencia del mármol, estos mosaicos no admiten un pulido agresivo.

Se utiliza un proceso técnico suave adaptado a la dureza de la baldosa para recuperar el brillo original.

5

Protección y sellado

Al ser suelos porosos, el último paso vital es protegerlos contra futuras manchas y humedad.

Aplica un tratamiento protector o barniz específico para suelos hidráulicos o Nolla. Esto nutrirá el mosaico, le dará brillo y evitará que absorba líquidos.